Adolescencia

La etapa de educación secundaria o adolescente en la filosofía Montessori es un espacio en desarrollo en todo el mundo. La Dra. María Montessori tenía una noción amplia de qué tipo de experiencias educativas funcionarían para los jóvenes en sus años de adolescencia, basándose en su esquema general del desarrollo humano, pero no tuvo la oportunidad de establecer planes específicos o currículos.

Su mayor idea fue que el contacto con la naturaleza serviría como una influencia reguladora en el desarrollo humano de los adolescentes, incluso un ambiente preparado ‘natural’ en el que los jóvenes redescubrieran la civilización de manera novedosa. Ella llamó a esta orientación educativa ‘Erdkinder’ (niños de la Tierra).

Mucho más tarde, su hijo, Mario Montessori, ideó planes de trabajo para desarrollar un programa de educación secundaria como una extensión de la sólida experiencia mundial en la educación Primaria y con base en las necesidades observadas de los adolescentes que terminaban la Escuela Primaria (estudiantes generalmente entre 11 y 12 años) y en qué formas se manifestaban sus necesidades mentales, físicas y sociales durante este periodo de transformación significativa.

En la filosofía Montessori, la adolescencia se considera una etapa de profunda transformación, tanto física como mentalmente. Los adolescentes atraviesan cambios rápidos en sus cuerpos, emociones e identidades sociales, lo que convierte a este periodo en uno de mayor sensibilidad y autodescubrimiento. La necesidad de independencia, exploración y pertenencia son primordiales durante estos años. Montessori creía que la adolescencia es una etapa crucial para desarrollar el pensamiento crítico, la responsabilidad personal y la conciencia social. Las cualidades de curiosidad, la búsqueda de sentido y el deseo de experiencias del mundo real moldean las experiencias educativas que deben ofrecerse en esta etapa.